Las computadoras actuán como intermediarias de cada vez más áreas de nuestra vida cotidiana. En cada una de ellas, hay programas que las controlan de manera invisible. Es este conjunto e programas, el llamado “software”, el que permite o impide que las personas se comuniquen, accedan a información, obtengan dinero de sus cuentas bancarias, etc.
Así, quien controla el software controla hoy nuestras comunicaciones y nuestra memoria social.
Es éste poder demasiado grande para dejarlo en manos de cualquier grupo u organización: el control del software debe esta en manos de todas y cada una de las personas.
El software libre hace posible esta visión.
Para celebrar el 25 aniversario del proyecto GNU, Stephen Fry realizo un video en conmemoración:
¿QUÉ ES EL SOFTWARE?
Los programas de computadora, también conocidos como “software” son, básicamente, recetas minuciosamente detalladas para la solución de un problema (por ejemplo, escribir una carta). Estas recetas están escritas en alguno de varios lenguajes formales, de la manera que las matemáticas o la música se escriben usando notaciones propias. Las personas que estudian estos lenguajes pueden usarlos para explicarse sus soluciones entre sí, discutirlas y mejorarlas.
Los programas también se pueden traducir a un lenguaje especial, llamado “lenguaje de máquina”, produciendo una lista de instrucciones que puede ser ejecutada automáticamente y a gran velocidad por una computadora para resolver ese problema específico.
¿QUIÉN LO PRODUCE?
El software se produce en una gran variedad de entornos: hay personas que lo escriben como hobby, otras que trabajan para grandes corporaciones que luego venden el derecho de uso, otras que lo hacen como labor voluntaria para organizaciones sociales. Casi todas las organizaciones de envergadura mediana cuentan con personal capaz de escribir programas simples para sus tareas habituales.
Cualquier persona con alguna vocación para las matemáticas puede, con un poco de entrenamiento, comprender y escribir programas con éxito. El Software Libre, que es desarrollado por una comunidad muy variopinta de personas, algunas como parte de su trabajo, otras como hobby, otras como forma de aprender a programas, es un ejemplo de cómo entre todos podemos producir programas muy complejos y útiles.
SOFTWARE PRIVATIVO
Cuando aprendemos a cocinar un plato agradable, compartimos la receta con nuestros amigos. Si contiene ingredientes que no nos gustan, los eliminamos y reemplazamos por otros, produciendo una variante de la receta, que también podemos compartir. Cuando nos cansamos de alguna prenda, o se estropea, podemos combinar pedazos de ella con pedazos de otra para confeccionar una nueva que nos sirva. Cuando vamos a vivir a una casa nueva, la pintamos, la decoramos, la adaptamos al uso que vamos a darle. Todo esto es natural, es parte de habitual de nuestra vida: damos forma a las cosas que nos rodean para que nos hagan la vida más fácil y agradable.
Sin embargo, las licencias bajo las que se distribuyen muchos programas que usamos todos los días restringen seriamente nuestra libertad de hacer cosas que deberían ser sobreentendidas:
- sólo tenemos permiso para instalarlo en una única máquina;
- sólo nos entregan el programa en lenguaje de máquina, y no en lenguaje de programación, con lo que no podemos leerlo y aprender cómo funciona;
- no tenemos permiso para darle una copia del programa a nuestros amigos;
- no tenemos permiso para modificar el programa para mejorarlo y adaptarlo a nuestras circunstancias y necesidades.
Estos programas que se distribuyen a cambio de que renunciemos a nuestro derecho a compartirlos, aprender de ellos y adaptarlos a nuestras necesidades se denominan software privativo.
SOFTWARE LIBRE
Video de Richard Stallman para el FLISOL 2009 from Sergio Vallejo on Vimeo.
Afortunadamente, hay programas que se distribuyen bajo condiciones que respetan nuestra libertad. Decimos que un programa es software libre cuando su licencia no restringe nuestra libertad de:
- usar el programa para cualquier propósito;
- estudiar el programa, y adaptarlo a nuestras necesidades;
- distribuir copias del programa;
- mejorar el programa, y compartir las mejoras con otros.
Para que sea posible estudiar y mejorar el programa, los programas libres no sólo se distribuyen en lenguaje ejecutable: los usuarios también tienen a su alcance el programa expresado en lenguaje de programación. Las personas que se dedican a la programación llaman a éste el “código fuente”, del programa.
¡PERO YO NO QUIERO APRENDER A PROGRAMAR!
No todas las personas quieren aprender repostería, o tocar un instrumento musical. Sin embargo, todos nos rebelaríamos si alguien pretendiera restringir el acceso a ese conocimiento.
Si el programa es libre, pero no sabemos modificarlo, podemos contratar o convencer a alguien para que lo haga por nosotros, o decidirnos a aprender. Puede ser caro, o difícil, pero al menos es posible. Si el programa no es libre, en cambio, es imposible adaptarlo a lo que necesitamos.
USAR EL PROGRAMA PARA CUALQUIER PROPÓSITO
La licencia de los programas privativos a menudo imponen restricciones a los usos que se le puede dar a los programas. Muchos programas pretenden limitar la liberad de expresión de sus usuarios, prohibiéndoles criticar públicamente el programa, otros prohíben su uso en determinadas áreas de la actividad humana, otros restringen su uso por parte de ciertos grupos de personas.
Cuando usamos el programa para hacer algo que su licencia prohíbe, podemos estar quebrando la ley, independientemente de si lo que pretendemos hacer es legal o no, o incluso imperiosamente necesario. El software libre nos permite usarlo para lo que nosotros creemos necesario, no para lo que le conviene al departamento de mercadeo de una corporación.
ESTUDIAR EL PROGRAMA Y ADAPTARLO A MIS NECESIDADES
Alicia ha confeccionado un vídeo que narra una historia de su comunidad, y quiere publicarla en Internet. Sin embargo, la computadora se niega a hacerlo, desobedeciendo a Alicia en favor de un amo más poderoso: el programa. Alicia está usando un programa confeccionado de tal manera que impida la copia de películas de alta calidad, para impedir la copia ilegal. La copia que Alicia quiere hacer no es ilegal, pero el programa la traiciona, y se lo impide de todos modos.
Si el programa que Alicia usa es libre, ella tiene aún el recurso de leer el programa y modificarlo de tal manera que le permita hacer la copia (o de encontrar a alguien que lo haga por ella). Si el programa es privativo, en cambio, Alicia no tiene ninguna esperanza de publicar su vídeo.
DISTRIBUIR COPIAS DEL PROGRAMA
El valor de los bienes físicos (por ejemplo, una manzana, o una casa) disminuye mientras más son la personas con las que lo comparto. Con los programas, pasa exactamente lo contrario: no sólo es cierto que millones de personas pueden estar usando el mismo programa al mismo tiempo sin que su valor se degrade, sino que éste aumenta. Mientras más personas usan un programa, más personas hay con las que puedo compartir datos y experiencias.
La prohibición de darle copias de un programa a mis amigos, así, destruye la posibilidad de que el programa alcance su máximo potencial de riqueza social, con el único objetivo de que un puñado de empresas transnacionales amasen inmensas fortunas privadas. Es destruir un peso de valor para acumular un centavo de fortuna.
El software libre, en cambio, alienta la distribución de copias, para ayudar a las personas y al crecimiento del mismo programa.
COMPARTIR MIS MEJORAS CON LA COMUNIDAD
El software privativo no nos permite mejorarlo, el software libre sí.
Así, es muy común que el software libre sea mejorado por sus propios usuarios: traducido a lenguas autóctonas, adaptado a necesidades locales, depurado de errores cometidos por quien lo programó originalmente. Por lo general, muchas otras personas pueden beneficiarse usando la nueva versión del programa, porque tienen necesidades similares a las de quien hizo la mejora.
Tan naturalmente como podemos compartir con nuestros vecinos las mejoras que hacemos a una receta, el software libre alienta que compartamos con ellos también las mejoras a los programas.
¿CÓMO EMPIEZO A USAR SOFTWARE LIBRE?
La situación ideal es aquella en la que todos los programas que uso en mi computadora son libres. Quienes están acostumbrados a usar programas privativos a menudo encuentran que aprender de golpe a usar una gran cantidad de programas desconocidos es muy complicado. Para esas personas, es recomendable comenzar a reemplazar sus programas individualmente, en el mismo entorno que están habituadas a usar. Una vez que aprenden a usar los programas más frecuentes, eliminar el resto del software privativo es muy sencillo.
¿PUEDO USAR SOFTWARE LIBRE EXCLUSIVAMENTE?
Las personas que usan computadoras por primera vez, lo mejor es acostumbrarse de entrada al software libre. Una vez acostumbrados a usar algunos programas libres, seguramente querremos eliminar los programas privativos de nuestra máquina. Es perfectamente posible hacer que su computadora funcione exclusivamente con software libre. Una de las maneras más comunes de hacerlo es instalando alguna versión de GNU/Linux.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Puedo comunicarme con personas que usan otro software?
Sí, usando software libre podemos enviar y recibir correo electrónico, mensajes instantáneos y archivos, y podemos leer y escribir los documentos de los programas más difundidos.
¿Es difícil de usar?
No es más difícil ni más fácil, en la mayoría de los casos sólo es ligeramente distinto. Puede llegar a costar trabajo acostumbrarse a algunos programas que sí son distintos, pero no más que lo que cuesta pasar de un programa privativo a otro.
¿Puedo escuchar música/ver vídeos/hacer diseño gráfico/…?
Hay programas libres para hacer todo lo que habitualmente se hace con las computadoras. No todos están en el mismo nivel de desarrollo: algunos están menos maduros que sus contrapartes privativas, mientras que otros lo están más. Hay cosas para las que aún no hay software libre, al igual que hay cosas para las que no hay software privativo.
¿Quién me puede ayudar?
En casi todas las ciudades existen grupos de usuarios de software libre que se han puesto por tarea ayudar a los recién llegados a instalar y usar los nuevos programas.
Estos grupos de usuarios suelen comunicarse primordialmente por Internet (más que nada correo electrónico), y por lo general organizan eventos en los que ayudan a las personas a instalar los programas que necesiten.
Si necesita ayuda, la mejor opción es buscar en Internet el grupo de usuarios más cercano, y ponerse en contacto con ellos.
¿Qué es una distribución?
Linux no se distribuye como un paquete único, a diferencia de Windows o MacOS. Hay muchas variaciones en el sistema operativo base elaborado por diferentes personas por diversos motivos. Algunas pueden ser específicas para cierto hardware, diseñada para ejecutarse en netbooks, por ejemplo, mientras que algunas podrían ser adaptadas a usos particulares, como equipos de escritorio, servidores web o multimedia, estaciones de trabajo, etc.
Piensa en ellas como las diferentes versiones de Windows, pero con muchas más aplicaciones en cada paquete. Cada uno de estos diferentes paquetes se llama una “distribución” o simplemente “distro“.
¿Por qué son diferentes?
Las diferencias más obvias entre las distribuciones son la cantidad y el tipo de aplicaciones que vienen preinstaladas. Internamente, pueden utilizar una técnica diferente para controlar la reproducción del sonido, o utilizar un sistema de gestión paquetes específico, entre otras cosas.
No todas las distribuciones utilizan las mismas versiones de los archivos del núcleo del sistema, solo los que han probado y que consideran que trabajarán mejor con otros programas dentro del paquete.
¿Qué distribución elegir?
Como vemos hay distros de para todos los gusto, en lo personal recomiendo Ubuntu, para comenzar, aunque no es recomendada por Software Freedom Fundation, por tener componentes cerrados o por recomendarlos. Ubuntu es una de las distros mas populares debido que desde el comienzo se centra en la facilidad de uso, amplio soporte de hardware y funcionalidad, pero no es la unica que tiene esas caracteristicas existen otras como fedora, mandriva, opensuse, tambien con las mismas caracteristicas. tambien existen derivados de ubuntu como gnewsense y trisquel, distribuciones argentinas Ututo y Tuquito. El mundo de las distros es muy amplio si todavia no te decidis por ninguna existe un test donde te ayuda a elegir una que se acomode a tus necesidades.
¿Código abierto?
El término “código abierto” (del inglés “open source”) que significa algo parecido (pero no idéntico) a “software libre”. Preferimos el término “software libre” porque, una vez que ha escuchado que se refiere a la libertad en lugar del precio, le hace pensar en la libertad. La palabra “abierto” nunca se refiere a la libertad.
¿Puedo contribuir al Software Libre, sin ser programador?
Claro!, reportar bugs, traducciones, documentar, mucho cosas hay, recomiendo que lean el siguiente articulo de blackshell.
La Fundación Via Libre, con el apoyo de fundación Heinrich Böll diseñaron esta cartilla hace un tiempo, que para mi es una de las mejores para explicar el software libre, la misma se reparte en eventos donde Via Libre participa. En base a ella esta realizada el artículo.
La Fundación Vía Libre tiene como objetivo trabajar políticamente en el área de nuevas tecnologías, defender los derechos ciudadanos en entornos mediados por tecnologías de información y comunicación; difundir el uso del software libre y prestar asistencia a quienes deseen utilizarlo.
+ info: www.vialibre.org.ar
RedUSERS TV: “No te quedes en el 2001, usá Linux” from Sergio Vallejo on Vimeo.
